OPINIÓN · 4K CONSULTORES
Rodrigo Ortiz Jara | 4K Consultores
Adelantar la inversión pública como puente hacia la reactivación, fortaleciendo las capacidades territoriales para reducir el riesgo de desastres.
La propuesta en cinco láminas
1/5 · Dos tiempos, una necesidad

2/5 · La propuesta de 4K

3/5 · Invertir con propósito territorial

4/5 · Una obra no basta

5/5 · Reactivar y proteger

Artículo completo
La megarreforma apuesta por devolver a Chile a la senda del crecimiento sostenido. Sin embargo, sus medidas necesitan tiempo para traducirse en inversión, actividad económica y empleo. Sus principales frutos se esperan a mediano y largo plazo, mientras las necesidades de las personas y los territorios requieren respuestas ahora.
No se trata de contraponer ambos horizontes, sino de conectarlos. Mientras las reformas crean las condiciones para una reactivación sostenida, Chile necesita una estrategia que permita dinamizar la economía en el corto plazo.
La propuesta de 4K Consultores es adelantar la ejecución de la inversión pública prevista para los próximos cuatro años, priorizando proyectos de las carteras existentes que cuenten con las condiciones técnicas, administrativas y presupuestarias para iniciar o acelerar su ejecución. Pero hacerlo con un criterio adicional: que cada inversión contribuya a fortalecer las capacidades que los territorios necesitan para reducir su riesgo de desastres.
No proponemos comenzar desde cero ni esperar la formulación de nuevas carteras. Proponemos revisar los proyectos ya identificados, determinar cuáles pueden adelantarse y reconocer a qué capacidades territoriales aporta cada uno. Así, la inversión puede generar empleo y actividad económica ahora, mientras deja instaladas mejores condiciones para enfrentar futuras emergencias.
Los temporales del último invierno pusieron en evidencia que el problema no se limita a la intensidad de la lluvia. También importa la capacidad de un territorio para mantener su conectividad, abastecer de agua a su población, comunicar oportunamente una amenaza y sostener sus servicios esenciales.
Frente al cambio climático, debemos prepararnos para escenarios que puedan igualar o superar las exigencias enfrentadas. Reconstruir lo que falló sin fortalecer esas capacidades nos expone a repetir las mismas consecuencias.
Toda inversión pública contribuye, en mayor o menor medida, al desarrollo de alguna capacidad territorial. Un puente, un camino, un sistema de agua potable, una red de comunicaciones o un sistema de alerta temprana son componentes de esas capacidades, no fines en sí mismos.
El desafío consiste en identificar ese aporte, completar los elementos que faltan e integrarlos para que funcionen sistémicamente. Una infraestructura necesita personas preparadas, organización, información, tecnología, mantenimiento, coordinación institucional y participación comunitaria para cumplir su propósito durante una emergencia.
Por eso, adelantar la inversión no debe significar ejecutar obras aisladas ni omitir las evaluaciones necesarias. Debe significar acelerar proyectos viables, articularlos territorialmente y asegurar que sus componentes puedan operar de manera coordinada cuando sean requeridos.
Esta estrategia busca cumplir dos propósitos inseparables: dinamizar la economía en el corto plazo y reducir las futuras pérdidas humanas, sociales y económicas provocadas por los desastres.
La megarreforma apunta al crecimiento sostenido. La inversión pública anticipada puede actuar como puente mientras ese crecimiento se materializa. Integrada en capacidades territoriales, puede además dejar un país mejor preparado.
Porque una obra pública genera empleo mientras se construye.
Una capacidad territorial protege a las personas durante décadas.
Rodrigo Ortiz Jara
4K Consultores
